mayo 23, 2015

La niña que hay en mí sólo ha estado escondida bajo la cama, todo este tiempo en soledad. Es por eso tal vez que mis heridas no sanan? Es dura la transición, cuando no quiere morir ese niño en ti. Porque la vida lo va matando, y cuando no muere está agónico. Tal vez mi yo adulta pueda vivir bien y reír. Pero mi yo niña aún quiere acurrucarse en la cama con sus padres, y sentir esa protección que se supone que deben darte. Está cansada de caminar sola, sola. Está agotada de obligarse a crecer y cuidar de sí misma. Es dura la indiferencia y la despreocupación, el abandono. Eso es lo primero que aprendió.

1 comentario:

  1. Una persona externa podría decirte "Que negativa eres", sin embargo, el introducirse en las experiencias de otros, hace que se construya aún más este mundo.
    Yo tampoco quería crecer, de hecho, internamente una niña soy, por ese motivo que el mundo me parece tan grande, tan malo, tan tosco, tan opaco... y no es porque me ciegue, sino, porque los padres son los encargados en teñirlo de esa manera.

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