febrero 02, 2012
Noche
Tal vez deba quedarme así para siempre. Haces todo en contra y mi estómago se vuelve loco.
Todo se va hasta el tope en mi organismo y mi mente se acelera.
Reacciona. Y aparecen soluciones tontas.
Es de noche, hay viento y yo sólo llevo una polera. Me siento. Está mal.
Mi cerebro comienza a crear imágenes convexas y aparecen los números.
De repente veo tu número de móvil.
Te imagino ahí, dispuesta simpáticamente a contestar,
y a correr a cualquier parte de la ciudad
donde me encuentre, sólo porque yo lo digo.
Los autos pasan a gran velocidad, el semáforo cambia cada minuto,
la gente camina, corre, casi vuela
para llegar lo antes posible al lugar de descanso.
Yo no quiero el descanso, quiero la compañía.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario