Vengo despertando de un largo sueño, y no ha sido nada grato volver a la realidad.
Fue bueno, fue cálido, y también desgraciado.
Di mi vida en ese sueño, di mi cuerpo, mis emociones y sentidos. Lo di todo.
Desperté sin nada.
Eso es, estuve soñando durante dos años de mi vida, y ahora que ha terminado,
debo retomar mi vida de antes, e ignorar que pasó tanto tiempo desde el último vistazo
que eché a la realidad antes de caer adormecida por esa droga que en realidad no se compra.
El amor.
No hay comentarios:
Publicar un comentario