Tanto frío en su sentimiento. No es ninguna estación, no es nadie, no es ella no es el día. Desapareció entonces la escencia de su vida y aquí está, y no sabe qué chucha se le perdió. Pasó tal vez mucho tiempo, cuando te transformas en el antílope que pisa mi corazón o en el pájaro que picotea mi cerebro, todo es distinto y me siento niña nuevamente. He encontrado mi vida en el recuerdo; ya no hay constancia en el presente ni coherencia que me preste sus bases.
Estómago triste, pecho contraído, está cerca. Mátenme, mátenme digo dramáticamente, si tu cabello está cerca, si se asoma tu olor, si percibo algo tuyo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario