Ojalá que las hojas no te toquen el cuerpo cuando caigan.
Ojalá que la luna pueda salir sin ti.
Ojalá se te acabe la mirada constante,
la palabra precisa, la sonrisa perfecta,
ojalá pase algo que te borre de pronto
una luz cegadora, un disparo de nieve.
Ojalá por lo menos que me lleve la muerte
para no verte tanto, para no verte siempre
en todos los segundos, en todas las visiones.
Ojalá que no pueda tocarte ni en canciones.
Ojalá que tu nombre se le olvide a esa voz
Ojala las paredes no retengan tu ruido de camino cansado,
ojalá que el deseo se vaya tras de ti.
Ojalá que no pueda tocarte ni en canciones.
Ojalá por lo menos que me lleve la muerte...

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