junio 12, 2011

Los pistilos de tu flor llegaron a mi boca,
y desde ese momento,
podría decirse que dejé de vivir en tierra firme.
O tal vez tierra firme me dejó a mí.
Y luego de tanto tiempo viviendo en ti
es hora de volver.
Siempre llega ese momento, a veces no es necesario,
pero otras veces si.

No hay comentarios:

Publicar un comentario